En esta reflexión, me voy a desviar un poco de la temática principal y me gustaría contar como está siendo mi experiencia aprendiendo más sobre la profesión de arquitecta y realizar una pequeña crítica constructiva.
En primer lugar, creo que la educación que recibimos a edades en las que debemos de comenzar a pensar en nuestro futuro, en qué rama nos queremos centrar, a qué nos queremos dedicar… está bastante dañada, ya que desde mi experiencia todas aquellas carreras técnicas, ya sean ingenierías, arquitectura… están más desplazadas y no se les da ese espacio dentro de los institutos, ya que no comenzamos a tener clases que tengan relación con ellas hasta 1º de Bachiller y si has escogido el bachiller tecnológico, hasta entonces contamos con asignaturas generales como pueden ser matemáticas, física, química, lengua, biología… Lo que hace que el alumno no tenga claro cuál es su mejor opción, ya que las ramas que suelen salir a la palestra son las de letras o las de biología.
Tras esta breve reflexión sobre la falta de información sobre las carreras técnicas, me gustaría hablar sobre cómo ya dentro de esta carrera las asignaturas son impartidas. Porque por ejemplo, sería un poco extraño que en la carrera de Medicina el profesor explique el origen de una enfermedad pero no cómo afecta a la salud del ser humano ¿no?. Pues de esta misma manera pasa en las carreras técnicas, cómo es posible que en asignaturas nuevas, que el alumno no ha visto anteriormente, el profesor no dibuje en la pizarra, sino que su único material de apoyo sea una presentación, cómo pretenden que aprendamos nuevas habilidades sin verlas.

Porque como gran devota de la educación no veo del todo claro que en la misma Universidad, en el mismo grado pero en distintos grupos los alumnos estén recibiendo conceptos o enseñanzas distintas. Porque está claro que cada profesor tiene su manera de explicar y de transmitir sus conocimientos y es normal que el temario no esté explicado de la misma forma en todos los grupos. Pero lo que no veo correcto es que se de temario diferente, o que algún grupo por ejemplo, realice prácticas que otro no, porque al final todos debemos de acabar graduados con los mismos conocimientos, obviamente teniendo en cuenta la fuerza de voluntad de cada uno. Quiero destacar que esto no involucra a todas las asignaturas obviamente.
Como he mencionado al principio de la reflexión, esta no tenía mucho que ver con lo que es el concepto de arquitectura, pero si nos paramos a pensar al final son los docentes los que van a aportar ese granito de arena para motivarnos en lo que estamos haciendo, porque es obvio que debemos tener claro donde estamos, pero también debemos de ser motivados por los profesores, no de manera literal sino transmitiéndonos esos nuevos conceptos de forma que se vea su pasión por la asignatura y por lo que hacen, que al final marcará en cierta medida nuestro final como arquitectos.
