Hoy en día, gracias a todos los avances que contamos, nuestras vidas van más aceleradas y más adelantadas de lo que nunca hubiésemos imaginado. Esto ha revolucionado todos los aspectos de nuestra sociedad, no solo la manera de comunicarnos (que es lo primero que pensamos cuando pensamos en desarrollo y avance, debido a las tecnologías y redes sociales), sino también todo nuestro alrededor, como el transporte público eléctrico, teletrabajo, la manera de pagar en los locales… Pues de esta manera también ha afectado en la arquitectura.
Muchas personas defenderán que estos avances han servido de mucho para esta rama ya que se pueden construir edificios más grandes, con formas más complejas, con materiales que nunca habíamos pensado… Dando lugar a asombroso edificios, que cuando nos situamos frente a ellos no nos creemos que eso haya sido capaz de ser construido. Pero en verdad, y desde mi punto de vista
¿Qué nos están transmitiendo?
Sinceramente, creo que el desarrollo de la tecnología ha servido de una gran ayuda para los dedicados a esta rama, pero estamos llegando a un punto en el que ver un rascacielos con multitud de ventanas se ha convertido en un espectáculo de la edificación, perdiendo esa sensibilidad por la construcción. Porque ahora con tan solo ver edificios o espacios de grandes alturas o formas complejas ya comienza a maravillarnos, cuando de verdad deberíamos de preguntarnos que nos está transmitiendo.
Porque a decir verdad, el ejemplo anterior del rascacielos plagado de ventanas, a mi me recuerda a un edificio de oficinas. Para mi la sensibilidad hacia las construcciones se ha perdido, ya que hoy en día se tratan de crear edificios más extravagantes que los últimos para tener un propio nombre, olvidando su utilidad y la sensibilidad por ellos.



Respecto a mi punto de vista, tiene mucha más belleza y elegancia los edificios caracterizados por sus puertas envejecidas, marcos de ventanas con detalles, techos a dos aguas… que una casa que no sabe ni por donde está la entrada.


Desde mi punto de vista, la casa de la derecha me transmite mucha más paz, tranquilidad, comodidad, un lugar al que puedes terminar llamando hogar… Pero todo esto trata de como somos nosotros, hay personas que llaman hogar a las casas modernas sintiéndose a gusto entre tanto modernismo y que se encontrarían atrapados en una casa como la de la derecha; mientras que por el otro lado hay personas que serían incapaces de vivir y crear su hogar en casas que derrochen modernidad.



Con todo esto quiero llegar que siempre van a haber diferencias entre los gustos de cada personas lo que es una cosa maravillosa ya que hace que cada uno de nosotros seamos únicos. Pero debemos de recordar la sensibilidad de los lugares, qué es lo que los hace especiales:
¿Grandes estructuras o sentir la calidez del lugar?